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sexta-feira, 8 de maio de 2009

BEATRIZ ANSEDE


Nasce em Irixoa (Coruña), começa as suas exposições individuais no ano de 1986. A paixão que sente pela pintura impulsionam-na a investigar os vários suportes e técnicas pictóricas, passando por distintas etapas evolutivas, estando, presentemente, o seu empenho virado para as atmosferas e a luz.
Ao longo da sua carreira profissional colaborou com diferentes entidades e participou em numerosos projectos. Em 1995 participou na ilustração dos livros de poesia “Nuevas Luces” e “A La Luz del Miño”, participando neste mesmo ano nos encontros luso-galaicos, nos antigos paços de Viana do Castelo. Um ano más tarde é chamada a colaborar na elaboração de um mural na Praia de A Calzoa em Coruxo (Vigo) em conjunto com um grupo de artistas.
Anos mais tarde, em 2000, participou no curso sobre pintura e animação cultural, organizado pela UNESCO e nos anos seguintes, presta a sua colaboração a diferentes causas, como Aldeas Infantiles em Vigo, Artistas solidários com o povo Masai em Santiago, Comité Antisida de Ourense ou Ancianos do mundo em Lugo.
Nos últimos anos desenvolveu a sua capacidade organizativa, colaborando de forma activa em eventos como o XII Simpósio Nacional de Aguarela celebrado em Santiago em 2004 e um ano mais tarde a exposição O Mar celebrada em Sanxenxo em 2005 a propósito da volta ao mundo de Volvo ocean race.
É sócia fundadora da Associação de Artistas Galegos, ARGA.
A sua última colaboração foi a ilustração do livro de Xulio Valcárcel “Se envellecemos xuntos” em 2008.

quinta-feira, 7 de maio de 2009

MARIA XÉSUS DÍAZ


Inicia-se no desenho e na pintura na Escola de Artes da Corunha, embora a sua verdadeira formação tenha começado na década de oitenta, de forma individual.
1987 Expõe pela primeira vez em Madrid, na I Muestra de Unión Fenosa de Arte Contemporáneo e, em seguida, no Ajuntamento da Corunha, em exposição colectiva.
Depois deste primeiro contacto com o apreciador da arte, a sua formação e a busca de um estilo próprio ocuparão o tempo da artista durante anos.
1996 - 2000 Na segunda metade da década de noventa ocorrerá a primeira etapa da sua obra pictórica. Estilo de tendências naïf y cores vivas: alaranjados, rosas e amarelos. Gentes, bodegões e paisagens gallegas, as quais se tormam a sua marca.Nestes anos expõe no Hércules Coruñés, no Casino, na Asociación de Artistas e na Sala Goya de A Coruña, assim como no Liceo de Betanzos.
2001 - 2004 A partir do ano 2000 a sua obra começa a percorrer o resto da geografía galega. Vai diminuindo a tendência naïf para dar passo à paisagem realista com tintas impresionistas, heredada de la etapa anterior. Busca de nuevas tonalidades y colores: azuis, verdes. Alargamento de horizontes e novas técnicas. Expõe na Junta de Galicia em Lugo e em distintos pontos de Pontevedra.
2005 - 2008 Nos últimos anos ultrapassa as fronteiras da Galiza, sentindo-se a artista em maior plenitude.Mais que nunca, prevalece a cor sobre o desenho, a camino do impresionismo realista. Uso completo da paleta. Um novo regresso à paisagem galega e a introdução na paisagem parisiense, com o pretexto de exposições nesta cidade. A sua obra visita Córdoba, Marbella, Madrid, Barcelona, Paris, Ferrol, Ciudad Real Y La Rioja, sem deixar de expor na sua cidade natal.
Projectos concertados para 2009 Neste ano tem projectos de exposiçãon em: Galeria “Vieira Portuense” (ESPAÇO LOIOS), Oporto (Portugal), galeria Artear (Zaragoza), galeria Ramallosa, Nigrán (Pontevedra). E participação nas feiras de Arte de A Coruña e Bayona (Pontevedra)

quarta-feira, 6 de maio de 2009

PEDRO BUENO SALTO


Pedro Bueno, !PINTOR¡
Flota en el aire del salón de Exposiciones del Coliseo de Noia estos días, una inquietud y un sobresalto que sólo se pueden comprobar con los sentidos. Es necesario ascender las escasas escaleras, situarse en el centro de la sala y estar dispuesto a dejarse traspasar por todo aquello que capten. La consecuencia es una catarata de otoños y primaveras, de arlequines y bodegones, de caderas y pechos rotundos que invade el ambiente y marea el ánimo. Puedes, si lo intentas, vislumbrar a Goya aleando en su taller los aguafuertes o a Picasso sentado en un ventanal espiando a las señoritas de Aviñó. Es una pintura la de Pedro que te desarma, te desnuda y al fin consigue hacerte parte, fundirte con el cuadro y ocupar tu sitio en la tela. Ser a la vez espectador y actor de un desnudo gris marengo o de una dársena esplendida a la que se hallan atracados navíos que jamás volverán a navegar, agazapados en la oscuridad del puerto. Pero, ¡atención!. Desde el fondo de la sala todo lo observa el ojo del chivo. Como Dante, Pedro Bueno nos abre las puertas del Hades y nos convierte en ceniza macerada resolviendo la tortura de las almas, las frustraciones de todo lo que pudo haber sido y no fue, la más probable inutilidad de haber nacido en un cuadro tan inesperado y amenazador que verdaderamente hace perder el compás al diapasón del alma. En el maravilloso filme “La leyenda de la ciudad sin nombre” el gran Lee Marvin, perdido el Norte, dice: “Hay dos clases de personas. Las que no van a ninguna parte y las que van a alguna parte”. Pedro Bueno, Maestro Pintor, es de los que van a alguna parte. Bien lo saben el viejo y el joven arlequín. ¡Toda una vida!
Maxi Olariaga ¡

PEDRO BUENO SALTO

La pintura de Bueno que , en cierto modo , es el objeto de una medida planificación , demuestra que el trabajo - el resultado bueno o malo ya es otra cosa - ha sido la consecuencia de una paciente dedicación laboriosa . Trabajo y labor , son términos en los que se cocina sujeto y objeto de la ebullición creativa . El ejemplo reside , más que en otro lugar , en las características casi volátiles de la pintura de Bueno . Características evanescentes . Ejemplo meditado de singularización . Diría que la pintura de Bueno en su parte más expresiva - la menos cargada de materia y , por tanto , la más fluida - es aquella que se encuentra entre las vagorosidades Grandio , las visiones mentales de Mompou , o las evanescencias de Martínez Nivilla . Cada uno por su lado , explica el entorno con un lenguaje eminentemente lírico , pero elemental , en la utilización materica.
Bueno , en esta línea expresiva , alcanzo no pocos logros sensibles . El paisaje , con antecedentes muy claros en el neocubismo , se desarrolla con suavidades coloristas , algunas veces apenas insinuadas . Y es que , en su modo de hacer , dedica atenciones preferentes al tema del espacio , a las insinuaciones espacialiastas : un tema minimizado , enmarcado en un espacio atmosférico en movimiento .

Fernando Mon . Crítico de Arte.

PEDRO BUENO SALTO


Un viaje a través del tiempo y el espacio
El pintor coruñes Pedro Bueno nos deleita con un viaje múltiple a través del tiempo y del espacio; del espacio, llevándonos por ámbitos conocidos de nuestra geografía, como la Dársena o el puerto, o por las calles de bulevares de emblemáticas ciudades europeas, como Lisboa, Praga o París; y el tiempo, retrotrayéndonos al Berbés antiguo o a la plaza de María Pita de los año 20.
En cualquiera de estos viajes-pretexto para ese otro viaje íntimo e irrepetible, que es de la creación plástica – nos sumerge en atmósferas evocadoras, de una estudiada entonación, eligiendo el cromatismo que mejor casa con cada uno de los lugares representados. Podríamos decir también que, consciente o intuitivamente, ha puesto en parangón y en contraste la Europa calida, la de los cielos claros y las casa de color ocre, rosado o salmón, con la Europa gris, la de los cielos encantados y lluviosos, la de las plateadas lejanías y de húmedas y espejeantes piedras.
Ejemplo claro de esa Europa luminosa es un cuadro en el que representa una calle de la vieja Lisboa del barrio alto, con su tranvía amarillo, sus casas doradas, sus cielos membrillo y sus sombras color tierra rojiza. Calidez y frescura, murmullo y silencio conviven, creando sensaciones intensas, casi táctiles y olfativas; nos invita, a los que hemos viajado por esa ciudad, a recrear la envolvente poesía que se respira, la nostalgia profunda y ardiente que es el alma de Lisboa y que se columpia en el fado.
El París de nuestros melancólicos recuerdos, la emblemática ciudad que fue el ombligo del mundo durante la primera mitad del siglo XX, nos es devuelto en una vista del “Boulevard Saint Denis”, encapotado por blancos celajes, recorrido por invisibles auras cenicientas, humedecido por las leves lluvias. Una atmósfera de soledad lo envuelve todo, se respiran ausencias, se escuchan ecos de pisadas, se adivinan miles de historias.
Parecidas emociones nos trasmite su visión de Praga, un paseo crillado del río, con sus recovecos misteriosos, sus umbríos rincones y sus aguas mercuriales perdiéndose por la curva de la lejanía.
Uno de los canales de Venecia nos empuja también hacia las estaciones del silencio, nos envuelve en las sombras chapapote que rebotan contra las fachadas ocre creando un claroscuro de arcanas insinuaciones. Venecia es, desde luego, el lugar de Europa donde la vida y la muerte, el día y la noche, el abismo y la vertical del cielo se enfrentan con más fuerza.
Pensamos que Bueno ha querido inspirarse; en todo caso, este cuadro, como todos los de la muestra, utiliza un lugar conocido como incentivo para llevarnos hacia lo desconocido, hacia la extrañeza, que es la misión de toda obra de arte que se precie. El contrastado juego de luces, las texturas, la libertad expresiva de la mancha, las salpicaduras lanzadas al azar, el vuelo inédito de una forma, el matiz….., todo habla de que el tema es sólo un pretexto para crear un texto personal, una red de emociones pictóricas que se sustentan en sus propias interacciones, en su diálogo mudo. El fondo o motivo es sólo el sostén de la forma y no al revés
Cuando nos conduce a Coruña de los años XX, el Palacio Municipal queda envuelto en áureas violáceas, esquinado de la cuesta de San Agustín que parece ofrecer un blanco camino hacia perdidas alturas o hacia irrecuperables ancestros; sólo las piedras permanecen. Igual nostalgia nos devuelven las siete dornas que se mecen en el puerto del Berbés, entre una explosión de luz y de sombras malva que titilan en las quietas aguas, conmovidas por ondas de profundidad; son esas las ondas de la remembranza, la agitada mancha que nace de la mano del pintor queriendo decir lo inasible.
Entre los cuadros mas poéticos de exposición figura, según nuestro criterio, una visión nocturna de Santa María a Nova de Noia, absolutamente misteriosa y mágica, con su rosetón y su pórtico abriéndose hacia las honduras de algún Grial escondido, de alguna inaciática y escondida liturgia transformadora.
Y, junto a todo ello, las lontananzas anaranjadas del puerto coruñes prometiendo infinitos y el mar del Orzán, abismal, inmenso, sobrecogedor.
Anxeles Penas. Critica de Arte. El Ideal Gallego

PEDRO BUENO SALTO




COMPROMISO CON LA PINTURA
Hay pintores que, ajenos a las modas y despreocupados por tener que agradar a toda costa a público y critica, vienen desarrollando con dedicación y gran profesionalidad, fruto de su amor por el arte, una obra desigual en los resultados, pero siempre caracterizada por su honradez. Su compromiso lo es sólo con la pintura.
Viene esto a cuentote la última muestra de Pedro Bueno Salto ( A Coruña, 1.952 ) Pintor autodidacta que viene exponiendo con regularidad en los últimos años y ha sido seleccionado, y en varias ocasiones premiado, en certámenes como el Díaz Pardo o concello de Cambre. Sus muestras suelen presentar series homogéneas en torno a un motivo: Los Pecados Capitales, Aquelarres o Tauromaquia, por citar las más recientes.
Durante este mes presenta en el Casino del Atlántico un conjunto de doce piezas en las que el motivo común es el de plasmar diferentes paisajes urbanos: Venecia, Praga, París…y, por supuesto, A Coruña. Reconozco que dicho así, el lector podría hacerse una imagen equivocada de en que consiste la exposición. Pues si algo conviene aclarar inmediatamente es que no nos encontramos ante unas obras tópicas y manidas. Al contrario, la visión que transmiten estos cuadros, la mayor parte de gran formato, es la de una interpretación muy personal. Partidario de una figuración expresionista, sostenida siempre en una gran técnica dibujística y un buen conocimiento de la cocina pictórica, Pedro Bueno atrapa el espíritu de las ciudades y transmite al espectador la impresión subjetiva que su contemplación le sugiere. Lejos de interpretaciones oníricas que practicó antes, estos paisajes urbanos están tratados desde una actitud realista, la que no impide que el pintor busque captar sobre todota la atmósfera de esos lugares. De ahí que buena parte de la superficie del lienzo o la tabla dedique a plasmar con trazos muy sueltos pintados con brocha de gran tamaño el aire que los rodea. El resultado es, en la mayor parte de los casos, de una gran brillantez y fruto siempre de su único compromiso con la pintura.
Joaquín Lens. El Punto de las Artes. Critico de Arte

PWDRO BUENO SALTO






La obra de Pedro Bueno es fruto de la dedicación y del trabajo, pero sobre todo de un enorme amor al arte plasmado en la pintura que ha desarrollado toda su vida. Su labor ya ha sido reconocida en numerosas ocasiones siendo merecedor de distintos premios y pasando a formar parte de los fondos y colecciones de toda Galicia.
Con una formación autodidacta ha sabido elaborar un estilo tremendamente personal en el que se dejan ver paralelismo con otros pintores gallegos, como Antonio Lago – con el que se vincula mucho más en sus comienzos – o Sotomayor.Y, es que su pintura es indudablemente gallega. Es imposible desvincular a Bueno Salto de la herencia de su tierra. Galicia se manifiesta tanto en el colorido conseguido muchas veces a base de grisallas donde se mezclan tonos tejas y marrones con puntos de claridad, como en una técnica destinada a conseguir una pintura de carácter marcadamente sensorial, una pintura que invita a ser contemplada con el sentido de la vista y el sentido del tacto. Así, hace hincapié en las técnicas mixtas y en la combinación de empastes limpios con texturas mucho menos matéricas y de zonas de gran plasticidad con otras de mayor agilidad de líneas.
Gallega es también la idea de nostalgia que envuelve su pintura, que consigue crear una atmósfera a caballo entre lo real y lo irreal tanto en sus interiores de fondos fragmentados cercanos al Neocubismo, detenidos en el tiempo, ajenos al paso de este y entregados a esa sensación de abandono que logra retratando objetos anacrónicos pertenecientes a otra época : la antigua plancha de hierro, el candil o el viejo molinillo de café.
La quietud serena y cálida de sus interiores se transforma al tratar el paisaje donde la fría atmósfera crea lugares mágicos, casi mitológicos. Es aquí donde su raigambre gallega se detecta con mayor facilidad. Paisajes brumosos que nos conducen a lo irreal, a lo onírico, a la leyenda, paisajes otoñales que invitan a la nostalgia con sus cielos nublados y sus colores pardos donde combina un juego de esbozados que alejan de la realidad con zonas de mayor nitidez en el dibujo. Está la utilización de una técnica que combina el detallismo con la sensación de inacabado, sumerge las formas y colores en este mundo más onírico que real.
La concepción de la figura humana por parte de Pedro Bueno, es resultado de una combinación de sus rasgos más académicos con técnicas de inspiración y facturas particulares. Alude a ella muchas veces de forma indirecta. Ya encarnada en una escultura de corte clásico-renacentista, o en un muñeco o en un arlequín, llega a tratarla como a cualquiera de los otros objetos carentes de vida y olvidados por el paso del tiempo, afianzando así la sensación de quietud y de abandono. De esta manera Bueno Salto nos invita a asumir los presupuestos de la pintura gallega desde su visión más particular e íntima.
SUSANA ARTEAGA SERNA y ROSARIO DIOS CAÑADA -Restauradoras e Historiadoras del Arte.

PEDRO BUENO SALTO






PEDRO BUENO: ENCRUCILLADA DE ÉTICA E ESTÉTICA.
Nos eidos da producción de formas é difícil hoxendía encadrar calidade na forma e mais no fondo, ou antre continente ou contido, antre técnica, bagaxe cultural e mensaxe - si é que se precise comunicar algo. Non é pra menos cavilar así, non envan estamos nos mellores tempos do consumo, das presas, a especulación, o engano, onde pesan mais os metros cadrados, o volumen, a cantidade que a calidade... O resto pode ser pura casualidade, un fenomeno, unha anormalidade que o productor de formas vencella os aspectos devanditos.
Pra xuzgar a Pedro Bueno é preciso meterse na sua obra, ollar e palpar os seus empastes limpos, a axilidade das liñas, afondar no seu estudo das texturas... Si acaso en Pedro Bueno pesan as grisallas, as cores teixas, outonizas, bretemosas que tanto caracterizan iste noso contexto Galego. Loita interna deste creador de formas por esgazar con algo que lle pode, intentos por deixar relocir un lostregazo de craridade que rompa con esa apoloxía tan rica en gamas grises e mouras.
Ambente ben apropiado para empaquetar todo un contido de cousas caducas, desafortunados artefactos, pioneiros da producción industrial : o vello moliniño de café, a gramola, a estufa de ferro, o aparato de radio .... cecais se intue o seu ruido nostalxico. Eis o mérito desta obra que semella ter voz en “off “ , a protesta dos vellos artefactos de fábrica que deixamos esquecidos no faiado ou que desauciamos nun rastro calisquera. Obxetos nunha fase inicial da sua evolución, a piques de iniciar a carreira do consumo, agora sustituidos polas formas aerodinámicas que pregoan horas nucleares e intertroques galácticos.
A paixase en Pedro Bueno é unha mistura de ceo e terra, aperta de liñas onduladas, outono no que se presaxia un ceo boreal-laranxa. Ceos esfarrapados en nubeiros caendo sobre un chan de nostalxias que ao mesmo tempo nos envolven.
Pedro Bueno non esquiva o rostro, o retrato, ainda que a figura human aparece pouco, cecais por seu franciscanismo, que é cousa ben Galega. O que pesa é o anecdótico, as cousas miudas, sempre despreciadas.
FELIPE SENEN - Director do Museo Arqueolóxico e Histórico da Coruña

PEDRO BUENO SALTO






Bueno Salto, pintor vocacional y amorosamente entregado a su arte, centra su obra en el paisaje. Es pintor de lejanías, de brumas, de amplios cielos que cantan, sin gritos de color, horizontes infinitos. Amplios y profundos espacios. Y en ellos no está el hombre. Y si se nos ocurre buscarlo por esos paisajes, sólo acordes de verdes, de azules, de ocres, nos encontramos, o mejor, descubriremos la soledad. Una inquieta soledad asomando leve y sugeridor misterio vibrando entre la tenue bruma, diríamos que armónicos del acorde hecho impulso y desarrollo del cuadro.
Encontramos como una insistencia en el motivo que mueve al pintor. Pudiéramos afirmar, teniendo sólo en cuenta este hecho, que la exposición muestra unidad constituida por las variaciones de ese motivo y las propias estructuras pictóricas que Bueno se impone.
Es posible que se pretenda ver en estas variaciones la culminación de la obra, coincidente e influyente. Algo así, con la proyección debida y la traslación de campo, de la obra de Brahms sobre la producción beethoveniana. Pienso que no existe tal y ni siquiera se pretende. Como no existió ni se pretendió en el alto ejemplo expresado, tampoco se da en el caso de Bueno, aun cuando se aprecian claras coincidencias o quizá influencias, ¿quién que es no tiene influencias? , con la obra de Antonio Lago , indudable y permanente maestro .
No me satisface señalar influencias porque, así lo pienso, sin ellas no se formaría esa inconsciente colectivo que Jung muestra con virtud creadora y determinante de la personalidad. Pero en el caso de Bueno creo que es, cuando menos conveniente, dejar constancia, como queda hecho, de que si su obra coincide o muestra influencias claras de la de otro Coruñes consagrado, no imita.
Pienso que si su personalidad, claramente definida, le conduce por ese camino, debe seguirlo dando la espalda a todo rumor, siempre contaminado.
LAUREANO ÁLVAREZ MARTÍNEZ - Crítico de Arte.

PEDRO BUENO SALTO






PEDRO BUENO SALTO EN EL CASINO DEL ATLÁNTICO
El pintor coruñés, Pedro Bueno Salto, con el que compartimos, en nuestros inicios plásticos, alguna exposición u muchos entusiasmos juveniles, muestra actualmente en el casino del Atlántico, una serie de aguadas y acuarelas con un único tema: A Coruña, centrándose especialmente en fuentes y monumentos o en la arquitectura de algún edificio emblemático, como la escuela Labaca o la Casa Molina de Puerta Real. Pero aunque se inspira en nuestro entorno su pincel cobra vuelo, se deja acunar por las alas de la poesía y, de pronto, todo lo representado parece flotar en la niebla de lejanas evocaciones, semeja surgir de una atmósfera acuosa y etérea, de un misterioso país de hadas bañándose en las lechosas aguas de una atlántica luz.
Pedro Bueno dibuja bien, pero no es su dibujo lo que nos encanta, sino ese algo inaprensible que aparece cuando la aguada se extiende sobre el blanco papel y él sabe detenerla hasta el borde justo de la sugerencia, allí donde todavía levita y conserva su transparencia de velo, y a medias vela y muestra unas formas ligeras, que –si fueron piedra- son ahora gasas, nubes volanderas apenas sostenidas por el aire. El pintor subraya aquí y allá, una cornisa, un pedestal, un bulto, una forma escultórica y lo hace con trazo firme y rápido, pero sin interrumpir el gaseoso fluir del conjunto hacia un mas allá anhelado.
Es así como el ángel de la fuente de San Andrés parece elevarse hacia las alturas soplando una trompeta celeste; o como la estatua de Curros Enríquez se desmaterializa y navega, ya sin peso, en la grisalla de la aguatinta, como si fuese él mascaron de proa de un barco alado. Igualmente, los personajes de la fuente de las Cuatro Razas parecen deslizarse, peligrosamente, sobre el borde de un semicírculo abismal, apenas sostenido por la blanca luz. Y la Torre de Hércules es una quemante aguja que perfora un cielo incandescente. Y los personajes de la plaza de Pablo Iglesias adquieren el carácter de una extraña procesión avanzando, compactos pero libres, hacia la fuente del agua de la vida.
Gracia, soltura, expresividad, hacen que el Neptuno de la fuente de Santa Catalina deje de ser el furibundo dios que agita los océanos, para convertirse en un ahilado y elegante efebo, hermano de la palmera que lo acompaña, grácil y liberado de su condena las aguas profundas.
Nos ha gustado, de modo particular, su interpretación del monumento a Salvador de Madariaga, donde el personaje cobra tintas humanas, se abre paso entre una goteante niebla, como un peregrino oteando la luz.
Concluimos así que sus arquitecturas dejan de serlo para convertirse en visión y nuestra ciudad en el mágico territorio de las ensoñaciones atlánticas.
ÁNXELES PENAS. CRITICA DE ARTE DEL IDEAL GALLEGO

PEDRO BUENO SALTO


PEDRO BUENO SALTO Y SU CAZA DE BRUJAS
Con el autodidactismo que envuelve la actividad de los noventayochistas se inicia la actividad artística de Pedro Bueno Salto, coruñés, que expone en la Galería José Lorenzo hasta mediados de abril.
Detrás de esta pintura en apariencia silenciosa, acecha un mundo que se presenta llano de voces. Extrae sonidos del silencioso lienzo, porque este gallego tiene predisposición literaria para las creaciones con imaginación: sólo con fantasía se hace uno amigo de lo desconocido. Desde la modernidad, su estilo de pintura no ha perdido contacto con los umbrales primitivos de la naturaleza; la vida moderna para nada le aparta de esa afinidad fecunda con nuestra madre tierra. Al tomar conciencia etnográfica con lo perdido, es cuando la mente del autor se exilia espiritualmente y se refugia al amparo de las tinieblas.
Brumas otoñales, propiciatorias de encuentros maravillosos, envuelven muchos símbolos manejados por este pintor, símbolos que utiliza para crear composiciones equilibradas. Colores tejas, rojizos, con todo su poder erotizante, se ubican en los primeros planos, relegados los fríos azules o grises para los fondos. Ese mal que absorbe con su hechizo a jóvenes doncellas es mejor distanciarlo para crear a su vez efecto de profundidad. Bodegones de flores secas dispuestos al lado de las meigas subrayan, asimismo, su impotencia procreadora.
El humus que nutre la pintura de Bueno Salto son las leyendas, las tradiciones y costumbres del alma gallega. Ha querido entrar en contacto con el ambiente rural de nuestro pueblo, donde se mantiene una rica tradición oral, un riquísimo folklore al que este pintor da un toque lírico. Vestigios del carnaval antiguo, leyendas con milenios de cristalización, han sido más expresivos que un documento escrito y el pintor las plasma en sus lienzos.
En la serie “ Aquelarres”, puebla el ambiente de diablillos, cotorras, grajos, cuervos y brujas secuestradoras de niños; aparecen caretas que hablan de engaño y tradición; en un plano superior, como aves de rapiña, ejercen su poder las meigas; sonríen junto al macho cabrío, gozosas ante reuniones de amores enloquecidos y deshonestos, donde se intuye el desenlace de esas orgías carnales en las que brincan cuerpos desnudos y se revuelcan sin pudor en la arena. El diablo, entre ellas, oculta su espíritu infernal.
Como en el teatro de Lorca, la mujer ocupa un puesto importante en esta temática como representación de la inocencia o la pasión elemental pura.
Cuerpos en apariencia lozanos se tienden sobre exteriores. La tendencia escapista de Bueno Salto va pareja a un estilo esteticista. Sus desnudos femeninos instauran un culto a la perfección formal. Son cuerpos clásicos, de líneas suaves, que lo vinculan al panasianismo, pero sin caer en un academicismo. Va mas allá de lo sensible. Las formas encierran, tras su apariencia, significaciones profundas.
Sus viajes a Italia le han permitido incorporar a su técnica mixta, a base de acrílicos, el pan de oro. Es una sustancia que, a la vez que le permite enriquecer su pintura, la engorda e inevitablemente nos traslada, como por un sendero dorado, a desvelar todo el hechizo del ocultismo gallego.
FÁTIMA OTERO

PEDRO BUENO SALTO


LA GALICIA MÁGICA DE BUENO SALTO
No son pocos los críticos que desconfían instintivamente del autodidacta (aunque siempre menos de lo que recela este del crítico), acaso porque es de todo punto imposible que un pintor aprenda más de si mismo que de los maestros que le han precedido. Por eso sorprende siempre gratamente aquel pintor formado en soledad que sabe sacar partido de esa independencia, de esa ausencia de concesiones a Las modas y a Las poses aprendidas, que caracterizan al autodidacta. Pedro Bueno Salto, además, ama el dibujo y resuelve con acierto esos numerosos desnudos femeninos, a lápiz y sanguina, que con su presencia enriquecen la exposición. “ Para entender, o mejor diría para ver dentro de la pintura de Pedro Bueno, algo que tiene que tenerse presente es la idea de Galicia, de lo que representa su cultura secular...”, dice Pedro Vasco Conde. Se trata de un mundo de leyenda, poblado por brujas y duendes, en el que los árboles se pierden en la bruma misteriosa y Las hermosas jóvenes, desnudas, se desvanecen en medio de un corro formado por pequeños seres demoníacos. Un mundo en el que el pasado parece pervivir, unos metros más allá, donde la neblina se vuelve del todo opaca; donde viven los deseos, donde tienen sentido los rituales y los símbolos. Hay, ciertamente, mucho erotismo en esta pintura: desnudos provocativos, aquelarres que son “Sueños de posesión “, carne y limpios cabellos, ojos y sonrisas, manos al acecho. Las tablas de Pedro Bueno Salto, además, revelan un tratamiento técnico interesante: son superficies muy mates, sólidas, con ciertos relieves bien colocados y el conjunto resulta siempre atractivo y rico en matices y sugerencias. Si algo le caracteriza, es la huida de lo decorativo y de lo amable: no es excesivamente elegante pero su obra está llena de sinceridad y de verdad, logra inquietar al espectador y sumergirle en ese mundo fantástico dominado por la magia.
JAVIER RUBIO NOMBLOT. CRITICO DE ARTE DE EL PUNTO DE LAS ARTES

PEDRO BUENO SALTO


PEDRO BUENO SALTO

A obra deste pintor galego está, a meu ver, envolta numa espiral de vivências artísticas. Dito por outras palavras, a sua obra evolui em torno de uma forte coerência sem se afastar em direcções indefinidas, mas antes assumidas como uma assinatura sem alterações, independentemente das diferentes emoções vividas em cada partilha com os seus incontáveis interlocutores.
Afirma-se autodidacta e só por si, é quanto basta para melhor percebermos o quão coerente tem sido no constante estudo das técnicas, como e para mim principalmente, daquilo que um artista plástico sempre vê para além do que outros olhares possam contemplar. E arte será sempre um modo de realizar, não tanto uma maneira de pensar. Contudo, uma obra é também ela um projecto que todavia, não depende apenas da sua execução, mas é neste detalhe que se revela o artista.
É nesta sua acção que Pedro Bueno Salto nos confirma ser coerente na sua evolução de uma sensibilidade cultivada, ora nos rostos do mundo rural, ora nas suas máscaras venezianas que nos fixam serenamente, ou ainda nas alegorias de um mesmo mundo onde a figura feminina, sensual e aparentemente indiferente ao olhar do pintor, é-nos mostrada por inteiro, envolta numa bem combinada harmonia cromática. Versátil, o artista não é indiferente aos lugares onde também nós somos xente . E sua Galicia, a “nossa” Galiza, constitui também uma faceta na sua criação artística, cujos cantos e recantos reencontramos nesse seu tão interessante modo de os reinventar. “Gracinhas” Pedro Bueno Salto.

Álvaro Nazareth - 2009

segunda-feira, 4 de maio de 2009

DIA INTERNACIONAL NO PAÇO DOS DUQUES DE BRAGANÇA







GARCIA REY




Francisco García Rey é um pintor ferrolano de larga trajectória artística. O seu historial artístico é tão prolixo como interessante. Expõe desde há mais de 20 anos, sempre com grande aceitação pela crítica e pelo público. Lógicamente, no seu começo, o maior número de mostras fá-las na sua cidade natal.Mas pouco a pouco a sua fama vai-se acrescentando e, proporcionalmente o raio de acção dos seus trabalhos. Assim, foi-se vendo a sua obra a nível regional, nacional e internacional: Pontedeume, Cedeira, Santiago de Compostela, Baiona, Vigo, Salamanca, Barcelona, Porto y Düsseldorf, são exemplos do que acabamos de dizer. Além disso, García Rey conjuga o seu ofício de pintor con outros aspectos relacionados com este, como o de académico, o de pedagogo e o de divulgador: é membro da Associacião de Artistas Plásticos Galegos; foi professor de desenho e pintura em diversos ateliers; colobaborou em publicações locais e regionais, não só mostrando obras de sua autoria, mas também como crítico e analista de arte. A bagagem teórica e técnica deste pintor é acima da média. A sua pintura tem raízes profundamente galegas: estudou a obra de Maside e de Seoane. Mas não fica por aquí a sua inspiração, já que esta transcende o espaço e o tempo, em pintores que vão desde Velásquez até Antonio López.
A evolução da sua pintura explora todos os campos da realidade até chegar ao hiperrealismo. Mas não a um hiperrealismo comum, que sempre se fez a óleo, mas sim a um hiperrealismo com nova técnica, nova nesta tendencia, como é a aguarela: García Rey é dos poucos artistas espanhóis que conjugam estas duas coordenadas. Parte da realidade adaptando-a ao seu "eu" pessoal. Afastando-se da técnica aguarelista clássica, de mancha, para experimentar com outras técnicas novas, que mantém zelosamente guardadas. Sempre sem descuidar um finíssimo trabalho de estudo de perspectiva.
A sua obra desenvolve-se em séries, nunca em quadros independentes. Cada quadro é um repto, uma experimentação contínua. Quando termina uma das suas séries, fecha um ciclo e começa outro novo.
No catálogo da sua última exposição, podemos apreciar a sua evolução, a qual sem estar em completa ruptura com a sua obra anterior, vemos que a materia se vai sublimando até transformar-se, deteorar-se, decompor-se, num lirismo de sombras, brumas, névoas e bosques.
O protagonista da sua obra é o homem, apesar da sua ausência física. "A mihna intenção é que nos olhemos, através da minha obra, como num espelho, e fiquemos conscientes do mundo irreal e frívolo em que vivemos, e nos traslademos à realidade das sensações, sentimentos e recordações, onde tudo é autêntico”. Estas palavras do autor resumem a sua pintura e definem os seus postulados através de uma sinergia indissolúvel entre o classicismo e a contemporaneidade. Eis a sua pintura.
Juan A. Carneiro (Prof. Hª del Arte)

domingo, 3 de maio de 2009

ROQUE FANEGO
















Roque A. Barreiro Fanego

Nascido em Viveiro (Lugo) a 8 de Fevereiro de 1947, com residência actual nesta cidade.
Inclinação pelo desenho e a pintura desde pequeno. Começa a sua formação artística pelo mão de José Otero Gorrita, no seu atelier vivariense. Já adulto, aperfeiçoa a sua técnica com a aprendizagem que lhe é proporcionada por uma constante dedicação prática e de estudo.
Colecções públicas e instituições
: Ayuntamiento de A Coruña. : Casino de VIveiro. : Club Social Banco Pastor, A Coruña. : Banco de Crédito e Inversiones, Lugo. : Ayuntamiento de Viveiro. : Ateneo Ferrolán. : Casa Galicia, Madrid. : Ayuntamiento de Ribadeo
1980 : Casino de Viveiro
1987 : Centro Comercial "Cuatro Caminos", A Coruña
1988 : Sala de Banco de Crédito e Inversiones, Lugo
1994 : Sala Palacio Municipal María Pita, A Coruña
1995 : Sala Privada"Fontenova", Viveiro
1997 : Taberna "Nordeste", San Cibrao, (Lugo)
1998 : Lar Gallego de Avilés, Asturias
1998 : Día de Galicia en Asturias, Oviedo
1999 : Sala Exposiciones: Claustro de S Francisco, Viveiro
2002 : Ateneo Ferrolán, El Ferrol
2002 : Casa Galicia, Madrid
2005: "O tempo detido". Claustro do Concello de Ortigueira, A Coruña
2006: Oficina de turismo do Concello de Ribadeo, Lugo
2008 : "Senso e Soño" . Galería Amarrate - Lugo
2008 : Galería José Lorenzo, Santiago de Compostela
Colectivas
1972 : Agrupación Cultural 'Sementeira", Viveiro
1976 : II Expo de Pintura y Escultura "Ciudad Mondoñedo"
1976 : Sala "Hotel Venecia", Viveiro
1978 : Biblioteca Municipal, Viveiro
1979 : Casino Cultural, Recreativo, As Pontes
1983 : V Concurso Expo de Arte " Ciudad de Mondoñedo"
1986 : Certamen Pictórico Libre "Cidade de Viveiro"


1988 : Estación Marítima, A Coruña
1995 : Homenaje a Maruja Mallo (Itinerante)
1996 : Salón de Vrao, Viveiro
1997 : "Aventados", San Cibrao (Lugo)
1997 : Salón de Vrao, Viveiro
1998 : "Aventados", San Cibrao (Lugo)
1999 : "Aventados", San Cibrao (Lugo)
000 : "Aventados", San Cibrao (Lugo)
2003 : "Arte axuda a Galicia. Marea Negra". (Itinerante por España)
2003 : "Homenaje a los voluntarios Marea Negra". San Cibrao (Lugo)
2003: Fundación Comarcal da Mariña. Viveiro (Lugo)
2005: C.I.T. San Cibrao (Lugo)
2005 : "Aventados", San Cibrao (Lugo)



2008 : Historia de Nunca Jamás, Centro Cultural (Viveiro)
2008 : Vento Mareiro (Itinerante)

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